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Definición

Es una protuberancia del recubrimiento abdominal provocado por un fallo en los músculos abdominales que empuja el ombligo cara afuera.

Si bien las hernias umbilicales son más frecuentes en bebés, existen casos en adultos y acostumbran a suceder cuando aumenta la presión intraabdominal (por servirnos de un ejemplo, tras el embarazo, incremento excesivo de peso, estreñimiento crónico, etcétera).

Causas

Las hernias umbilicales son comunes en los bebés y ocurren cuando el músculo a través del que pasa el cordón umbilical no se cierra por completo tras el nacimiento. En la mayor parte de los casos, cara los tres años, la hernia se reduce y se cerra sin tratamiento.

En el caso de los adultos puede ser ocasionada por un defecto innato o puede generarse con el tiempo, debido al sobrepeso, la tos excesiva, el embarazo o bien en personas que hayan tenido una operación abdominal.

Síntomas

El síntoma primordial es la aparición de un bulto blando sobre el ombligo, si este no se aplana al tumbarse o bien al hacer presión contra exactamente el mismo, puede estar atrapado o bien asfixiado. En estos casos la hernia precisa atención médica inmediata.

Las hernias umbilicales solo generan dolor en los adultos, puede ser desde una molestia hasta un dolor intenso. En los bebés es plenamente indolora.

Síntomas frecuentes: dolor al cargar peso, estornudar, toser o bien al efectuar sacrificios o bien actividad física. En general el dolor de la hernia se acentúa a lo largo del día y puede empeorar tras continuar de pie o bien a lo largo de periodos prolongados.

Tratamiento

En la mayor parte de casos las hernias se curan por sí mismas. El tratamiento final de la hernia umbilical es el quirúrgico y consiste en la reintroducción del contenido abdominal y reparación o bien reforzamiento de la pared inguinal. La restauración acostumbra a ser veloz y no presenta inconvenientes post-operatorios.

La cirugía es inmediata en los próximos casos:

– La hernia no sana una vez que el pequeño haya cumplido tres o cuatro años.

– Hernia asfixiada o bien encarcelada: el intestino pierde riego sanguíneo y queda atrapado en el saco de la hernia.

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